Conectando personas

Conectando personas, uniendo mundos

jueves, 31 de mayo de 2012

Esther Sevil. Sus cuadros hablan por ella

Desde los 10 años que empezó a pergeñar sus primeros dibujos en el colegio, su trayectoria personal ha estado indisolublemente unida al arte. Con 12 la inscribieron en la academia de Abel Bueno, ubicada en  antigua calle Vieja Guardia, cerca de la Puerta del Carmen de Zaragoza y a los 14 años se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios para meterse de lleno en lo que luego sería la pasión de su vida: la pintura.

Los cinco años de permanencia en la Escuela de Artes le permitieron conocer distintas tendencias y afinar su particular estilo personal y, a los 19, dio el salto al Estudio Goya donde -según sus propias palabras- se formó realmente como pintora.

 En el Estudio Goya se dibujaba con modelos al natural. Allí consiguió zafarse de las vanguardias imperantes en la época y perfilar su particular impronta como artista. Y allí fue también donde conoció a su actual marido Mariano Melendo que, por esa época estaba dedicado de lleno a pintar a la acuarela los variopintos paisajes del territorio aragonés.
Esther Sevil conserva la energía de sus años adolescentes y sigue pintando y apasionándose día a día por lo que hace. De sus pinceles salen cuadros de la más variada tendencia: realistas, abstractos, figurativos, bodegones... La mayoría de ellos los conserva en un almacén de su propiedad y nos los muestra con orgullo pues representan el resumen, el epítome, de su dilatado recorrido artístico.

La obra de Esther supera los 400 cuadros. Algunos de ellos de un tamaño considerable. Expuso colectivamente en Francia, Caja Madrid, la Sala Gambrinus y otras salas. En el año 52 obtuvo el accesit de dibujo en la convocatoria regional de Aragón y durante varios años fue admitida para el premio Isabel de Portugal. También ha realizado varias exposiciones individuales.

En la actualidad Esther se siente mucho más libre a la hora de plasmar el motivo de sus cuadros. Confiesa que atraviesa una etapa de "sacar hacia afuera" sus cosas y que pinta con el consciente y el inconsciente. Ella misma percibe sus cambios de tendencia. No pone traba alguna a estos vaivenes: fluye y deja fluir la energía emanada en sus obras.

No es mujer de muchas explicaciones. Sus cuadros hablan por ella y algunos lo hacen con una colosal contundencia. Aquí ofrecemos un pequeño botón de muestra de la colección pictórica de una autora aragonesa que merece ser conocida, comprendida y divulgada.

















































     

martes, 22 de mayo de 2012

Serafín y la "Roca Benedí"

Entrar en conversación con Serafín es muy fácil. Sólo le tienes que nombrar un valle de Aragón o citar alguna costumbre de cualquier pueblo escondido del Pirineo y seguro que él te va a ampliar la información o darte referencias más precisas sobre tal o cual matiz que, o bien a tí se te había escapado o -directamente- desconocías.

Somos amigos desde hace más de 25 años y esa amistad se ha mantenido alternando períodos de más o menos contacto debido, naturalmente, a motivos profesionales o familiares. Ahora Serafín -recién jubilado- profundiza en sus aficiones y se recrea en su pasión declarada desde hace mucho tiempo: patear el monte - especialmente el monte de Jaraba- y descubrir restos de ésta o aquélla cultura de las que aún quedan vestigios que sólo los iniciados, como Serafín, son capaces de sacar a la luz.

Cuando le pregunto cómo surgió esa afición, me comenta que para él es algo innato. Desde siempre le ha gustado la naturaleza y el campo y que, también desde siempre, sus paseos le han servido para reflexionar sobre lo que va viendo, lo que intuye, lo que adivina...

Tenemos, por tanto el perfil de alguien que, desde hace mucho tiempo, ha entrenado su cerebro y ha educado su percepción para vislumbrar en el monte lo que a la mayoría nos pasaría desapercibido. En una palabra, cuando sales al campo con él, donde tu ves un simple montón de rocas, Serafín puede estar percibiendo un túmulo funerario. Donde crees que sólo se ven matorrales de esparto, tomillo o santolina, Serafín puede estar adivinando el contorno de un poblado íbero desaparecido.
Cuando sube a su pueblo -Jaraba- sale al monte todos los días. Mejor dicho, se pasea, preferentemente, por barrancos y hoces pues siente una especial querencia por estos enclaves. A veces, intencionalmente, pasa por el mismo sitio a distintas horas del día con la intención de disfrutar de otros matices de luz y, así descubrir cosas que anteriormente habían quedado ocultas.

En este sentido podemos afirmar que Jaraba es un pueblo especial. Allí la primera palabra que aprenden los niños, después de "mamá" es "agua" tal es su abundancia y tan variadas son las presentaciones de este líquido elemento en la localidad. Por eso la infancia de Serafín discurrió en natural contacto con las emanaciones termales famosas desde hace siglos y que todavía le imprimen al pueblo cierto carácter cosmopolita al atraer a numerosos bañistas a los balnearios de Serón, Sicilia o La Virgen.

Según la hipótesis de nuestro amigo, Jaraba poseería -desde la antigüedad- ese misterioso aire telúrico que proporcionaban las aguas termales al brotar en distintos lugares de la población a 32-34 grados, independientemente de la estación del año. Y, precisamente, la ermita de la virgen de Jaraba podría ser un vestigio de un antiquísimo lugar de veneración al que siempre han peregrinado las gentes de la comarca. No en vano, enfrente de la ermita se conserva un yacimiento celtíbero con una doble muralla que aparece -como por ensalmo- colgado entre los riscos. El triángulo pinturas rupestres-restos arqueológicos, agua y magia constituiría, de esta manera un poderoso atractivo turístico y cultural todavía pendiente de potenciar.

Y ya que hablamos de restos arqueológicos, decido entrar de lleno en el tema principal de nuestra conversación: su descubrimiento de las pinturas rupestres en el lugar denominado desde entonces "Roca Benedí" en honor, precisamente a él: Serafín Benedí Monge.

Fue el 25 de agosto de 2009 sobre las 7 de la tarde. Había iniciado un recorrido buscando nuevas vías y también con la misión de "dar vuelta" sobre un lugar en el que -en primavera- había observado una intrigante acumulación de piedras. Ascendió por el barranco hasta llegar a una cornisa o faja. Efectivamente, desde allí se veía un basamento circular de piedras asemejando la cimentación de un "castro" celtíbero.

Nuestro amigo decide desandar el camino por otra ruta y, al volver por un abrigo, se queda estupefacto cuando divisa -perfectamente plasmados en la pared- dos ciervos, un arquero y una mujer con un niño (aunque este último medio borrado). Las figuras son grandes: treinta y tantos centímetros. Serafín empieza a sudar y su corazón late con fuerza. Toma conciencia de que acaba de realizar un gran descubrimiento. Tal fue su emoción y tanta la intensidad con la que vivió ese momento que, aquella noche, no se lo dijo ni a su mujer.
Al día siguiente vuelve por la mañana para visualizar las pinturas a la luz del día pero hay una sobreiluminación solar y casi no consigue encontrarlas. Con la ayuda de un palo mide, aproximadamente, las dimensiones de este singular vestigio prehistórico. También observa con más detenimiento la pintura utilizada: parece óxido de manganeso. Así, a ojo, puede que las pinturas daten de hace, al menos 7.000 años. Finalmente decide comentarlo con Pili, su esposa, y ésta le recomienda que, de momento, no se lo diga a nadie porque "si la gente acudiera en tropel llenarían el barranco de porquería" .

Una vez atemperada la emoción del descubrimiento Serafín decide contactar con Pilar Utrilla, catedrática de prehistoria de la Universidad de Zaragoza. Junto a Manuel Bea Martínez subieron el 11 de septiembre (fecha también paradigmática) a ver las pinturas. Enseguida los especialistas las señalaron como "pinturas levantinas". Son parecidas a la zona del Bajo Aragón y del más puro estilo clásico y naturalista arte levantino. Se hicieron las fotos pertinentes y se pasó comunicación a la DGA para que efectuara un cerramiento que permitiera la contemplación y evitara los daños de desaprensivos.


Para la primavera de 2011 ya era "vox populi" dónde estaban las pinturas. Los graciosos no tardaron en hacer su aparición y poco antes del verano ya habían dejado su huella al lado de tan venerable vestigio. Algún listillo dejó su "marca de la casa" escribiendo -grabando- la zafia expresión "VIVA EL REAL ZARAGOZA". Por fortuna, parece ser que, después de casi tres años de espera, la obra se va a realizar finalmente.

A pesar de todos estos desaires el descubrimiento le ha dado a Serafín un renovado impulso para profundizar en sus investigaciones. De momento quedará para la historia el nombre de la roca Benedí, apellido, por cierto, procedente de la zona del Pirineo y que ¡cómo no! nuestro amigo ha rastreado llegando a la conclusión de que, antiguamente se escribía Benedit y, en Huesca venía de los Benedetes.

Y puestos a referir descubrimientos, también podemos atribuir a Serafín la localización del "Dance de Jaraba" que, una amiga suya conservaba en su casa. Hablamos nada menos que de 1.600 versos en los que, en forma de pastorada, se loa a la virgen de Jaraba y en los que se dejan entrever las típicas figuras del diablo, el ángel, el pastor y el zagal y el "Patanatas" así como las disputas entre los pastores . También se conserva una salve y los dichos que declamaban los 12 danzantes. Todo ello data del año 1882.

Desgraciadamente, falta la música del paloteado pero nuestro amigo no desfallece y se mantiene en el empeño de dar con ella. Para ello ya está proyectando una visita al archivo del obispado de Tarazona para tratar de encontrar la música. Si este evento se produjera eso supondría la recuperación -de un plumazo- del dance de Jaraba.

Como siempre nos ha ocurrido en este programa de entrevistas, la charla con Serafín podría prolongarse cómodamente unas horas más. Pero el tiempo se agota porque nuestro entrevistado tiene que atender otro campo al que también le dedica su tiempo: el huerto escolar del colegio Miraflores.

Ambos nos desplazamos en bus hasta el centro educativo y, cambiando de tercio, empezamos a hablar de patatas, lechugas y cebollas. También de árboles frutales, plantas aromáticas y  flores. Conversamos mientras Serafín se dedica -con suma paciencia- a regar las plantaciones de este año que tanto juego didáctico están dando a la comunidad educativa del colegio.

Mientras observo su sosegado trabajo no puedo dejar de pensar: está claro que este hombre disfruta con lo que hace. ¡Animo y adelante, amigo!

 ¡No dejes nunca tus aficiones ni te canses de referirnos tus recorridos y tus descubrimientos! Feliz jubilación. Feliz disfrute compartido.    

sábado, 31 de marzo de 2012

La emergencia de un escritor: Clemente García Novella

 Toda entrevista supone un desafío, pero entrevistar a un escritor constituye un reto de mayor calado.

En el caso que nos ocupa, Juan Antonio Castaño y yo hemos compartido con Clemente dos horas de charla apasionada que se nos pasaron en un suspiro. Dos horas en las que el autor nos resumió -de forma magistral- su trayectoria personal y su decisión última de dedicarse a escribir, a contar sus ideas y sus interioridades.

Su determinación de escribir un libro en el que unos niños plantean preguntas sobre Dios nos da una primera idea de lo alto que apunta nuestro autor, de su compromiso con la búsqueda de la verdad, de su insaciable curiosidad. La inspiración le vino de las propias preguntas de sus hijos que, desde muy jóvenes, ya le planteaban interrogantes de difícil contestación.

García Novella estudió en Escolapios de Zaragoza y posteriormente cursó la carrera de Económicas, también en la misma ciudad. Acogiéndose a una beca realizó estudios de posgrado sobre política económica internacional en la universidad francesa de Aix-Marseille III donde adquirió un excelente nivel de francés. Después residió por motivos de trabajo en Bournemouth (Inglaterra) y en Toulouse (Francia).

Como siempre ha mostrado facilidad para los idiomas, de vuelta a España decidió montar su propia agencia de traducción (años 98 a 2011). El nivel de su clientela da fe de la excelente labor que realizaba la agencia: Universidad de Zaragoza, artículos científicos, manuales técnicos, etc.

En 2010 decide concluir su trabajo como traductor y cerrar su agencia. La inclemente crisis económica no le dejó otra salida.

Se dice que las crisis, cuando las superas, te permiten avanzar y otear nuevos horizontes. Justamente eso fue lo que le pasó a Clemente pues un buen día se encontraba hojeando El Heraldo cuando reparó en la convocatoria del Concurso de Relatos "Ciudad de Huesca". Así, sin pensárselo mucho, escribió un cuento titulado "Pido perdón", se presentó al certamen y lo ganó. Tal fue la buena impresión que causó el cuento entre el jurado que ellos mismos le animaron a que siguiera escribiendo.

Por esas fechas se presentó también al III Premio "Ovelles electriques" en Barcelona. Presentó otro cuento titulado "Vida ciega" y resultó que quedó finalista. Fue en ese momento cuando empezó a tomárselo en serio y a plantearse la siguiente cuestión: ¿Y si me dedico a escribir?

No tuvo que indagar mucho el tema de su nueva publicación. Las preguntas de sus hijos y su insaciable curiosidad le llevaron a iniciar el proyecto del libro ¿Dónde está Dios, papá? Las respuestas de un padre ateo. El libro tiene unas 200 páginas. En 24 capítulos se desgranan otras tantas preguntas con la correspondiente argumentación filosófica para cada respuesta expresada en un lenguaje sencillo y aplicando el sentido común.

A través de un simple diálogo, las preguntas se diseccionan y Clemente echa mano de muchas citas de filósofos modernos y tradicionales para explicar y matizar conceptos, aunque a sus hijos siempre les dice a las claras que lo que él explica en su libro es su opinión personal.

Para preparar la redacción de su libro Clemente se ha metido de lleno en el mundo de la filosofía, leyendo en su idioma original autores franceses, ingleses y españoles. Siempre tiene a mano el subrayador  fosforito para resaltar las frases o pasajes que a él le parecen más interesantes. Así ha conseguido una buena colección de citas, realizando posteriormente una labor de maestro albañil al utilizar este material y combinarlo con sus propias opiniones de forma idónea para construir su cuidada obra.

Con el apoyo de la agencia Pontas Literary & Film Agency, ha conseguido el respaldo de la Editorial Urano que publicará su libro, dentro del sello Indicios, en septiembre de 2012. Mientras tanto escribe periódicamente en su blog para mantenerse en contacto con su cada vez más numeroso público lector.

La veta literaria que él mismo descubrió adquiere cada vez más amplia dimensión. Además del libro que hemos comentado, en la actualidad García Novella se encuentra escribiendo una novela policiaca y un libro de autoayuda.

La conversación con nuestro entrevistado es amena y cordial. Se nota que tiene don de gentes y despliega con talento sus habilidades. Tal es la energía y el aluvión de proyectos expuestos que ya se hace hora de despedirnos. Clemente debe ir a buscar a sus hijos al colegio y no puede llegar tarde. Nos toman unas fotos para el blog en los jardines de la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza y el prometedor autor sale raudo para no retrasarse.
Juan Antonio y yo nos quedamos deslumbrados por tanto ánimo, tanta capacidad de trabajo, tanta originalidad, tan buen saber hacer...

Ambos coincidimos en nuestro postrer juicio: hemos tenido la suerte y la fortuna de entrevistar a alguien que dentro de poco tiempo dará mucho que hablar y bien en el mundo literario.

martes, 28 de febrero de 2012

Vicente Darés: caer y levantarse una y otra vez

La misión de este blog "Turismo de personas" es comprender y aprender de la vida que llevan algunas personas y aprovechar ese rico caudal de vivencias. Cada uno de nosotros constituimos un mundo diferenciado por nuestro origen social, nuestras experiencias, nuestras interacciones con los demás... Cada cual vamos construyendo nuestra personalidad en base al sustrato biológico con el que nacemos y al carácter que se va asentando poco a poco en la relación con las personas significativas de nuestra vida.

Por ese mismo motivo, para comprender la filosofía actual de Vicente Darés hay que empaparse antes del libro que escribió en el año 2.000, cuyo título no puede ser más revelador: "Desde el abismo (alcoholismo infernal)".

Desde el año de su nacimiento en 1941 todos los hechos y circunstancias de su vida se fueron confabulando para arrastrar a nuestro protagonista por la senda del alcohol. Sobretodo teniendo en cuenta que su madre falleció al poco tiempo de nacer él y que tanto su padre como su tía eran también alcohólicos y no pudieron, por tanto cuidarlo.

No se trata ahora de comentar el libro con detalle. Todo el que quiera leerlo puede hacerlo adquiriendo el opúsculo. Baste decir que desde los 14 años hasta los 47, su vida consistió en un contínuo caer y volver a levantarse para después volver de nuevo a engancharse con el alcohol. Como él mismo reconoce actualmente, es un milagro que todavía esté vivo -y cuerdo- y también es un milagro que pueda hablar y expresarse con tanta sabiduría cuando lo suyo sería -por muchos motivos- que su vida se hubiera truncado -quizás abruptamente- en alguno de los muchos incidentes alcohólicos que relata en sus memorias.

Vicente viene de familia de artistas. Su padre era médico pero le gustaba codearse con el mundo de la farándula. Incluso participó como segundo actor en la película "Nobleza de corazón". Una prima hermana que vive en Torremolinos empezó a cantar con Antonio Machín y estuvo casada con un hermano de Manolo Escobar. Un sobrino (hijo de un primo hermano de su padre) llamado Felipe Darés Cucciardi, es un renombrado batería que ha tocado en grupos famosos.

Él mismo conoció a Manuel Summers y, de no ser por sus continuas borracheras, podría haber participado en la película "Sufre, mamón" ¡Qué ironía! También conoció a José Luis Coll y otros muchos artistas.

Nuestro entrevistado nos comenta que él también cree poseer esos genes específicos para la música que le vienen de familia. En muchas ocasiones, en su mente se componen con toda naturalidad melodías y fragmentos musicales. A continuación nos espeta que casi es mejor que no triunfara con su don porque seguro que el éxito se le hubiera subido a la cabeza y a estas alturas estaría ya muerto. Él lo resume con una sentencia lapidaria: "Éxito, triunfo y gloria DESTRUYEN".

A pesar de su ágil discurso, Vicente se reconoce tímido y con un gran complejo de inferioridad. Afirma que le tiene miedo a su cabeza por las experiencias tan traumáticas que ha vivido, aunque se enorgullece de no haber tenido que recurrir a tratamiento psicológico. Lleva ya 24 años sin beber. La ayuda de Alcohólicos Anónimos fue determinante para que nuestro protagonista dejara definitivamente la bebida.

Su filosofía actual la resume en la siguiente frase: "Lo mejor en la vida es no hacer nada". Aunque esa filosofía se contradice con su actual actividad ya que pertenece y participa nada menos que en siete grupos distintos, entre ellos:

                                   - El grupo de teatro de Delicias
                                   - Campeonato de billar
                                   - Grupo de amistades de la Iglesia Evangélica
                                   - Grupo de amistades de San Vicente de Paúl

Le gusta la palabra "independiente" más que la palabra "libertad". Reconoce también que, ahora mismo, siente como un vacío existencial, una tendencia a escapar, a desaparecer, fruto -quizás- de la impronta que le dejó en su vida anterior el incesante cambio de ambientes y ciudades. Para él lo más grande es hacer lo que le dé la gana y marcharse donde le dé la gana. Desde que tiene uso de razón siempre ha tenido la sensación de que su espíritu estaba aprisionado. Su gran reto es soportarse a sí mismo, pero, aunque pudiera hacerlo, comenta con orgullo que él no se cambiaría por nadie.

Ha pasado por muchas situaciones de peligro para su vida pero nunca ha tenido ideas de suicidio. También contactó con sectas peligrosas. Tiene la convicción de que un ángel ha cuidado de él porque con la vida que llevó debería estar ya enterrado varias veces.

Se ha enamorado muchas veces y sin embargo nunca ha tenido novia. Comenta que en un enfermo neurótico -como él- el enamoramiento es una enfermedad destructiva.

Cuando participa en los debates de Alcohólicos Anónimos su discurso impacta. Erudito y gran orador, considera que los alcohólicos, por lo general, son muy infantiles e hipersensibles emocionalmente y, en muchas ocasiones, con delirios de grandeza.

Darés tiene muy buena memoria retrospectiva. Se ve a sí mismo como el niño que fue en los años 40. No tiene Internet ni televisión. Le gusta la poesía, viajar en los autobuses urbanos, leer periódicos y caminar mucho. Come en la Universidad. Tiene ya localizados los comedores de las distintas facultades donde por un precio módico puede tomar un suculento almuerzo.

Después de terminar la entrevista, Vicente se arrepiente de haber hablado tanto y se disculpa por no haberme dejado preguntarle cosas. No ha sido necesario. Este hombre es un pozo de sabiduría, un filón sin explotar, un recurso mal aprovechado. Como dice mi amigo Castaño, UN ÁNGEL CON LOS PIES EN LA TIERRA.

lunes, 30 de enero de 2012

De profesión, funerario. Octavio Romera. Funeraria Amanecer El Pilar


Hablar en los tiempos que corren de muerte y funerarias puede dar la impresión de tocar un tema de mal gusto, de mal agüero, de algo que, inconscientemente, se rechaza. Pero la realidad es tozuda y todos los días queda bien claro que "la parca" realiza diligentemente su trabajo. Claro está, que a todas esas personas que fallecen hay que "adecentarlas" y "arreglarlas" para el velatorio, hay que prepararles una despedida en condiciones, y, si es necesario, trasladarlas a los cementerios de sus pueblos de origen.

De todo ello se encarga con discreción y diligencia la Funeraria Amanecer El Pilar. Su propietario, Octavio Romera Sarto no descuida ningún detalle para que el doloroso tránsito de la despedida del cadáver se realice con el máximo respeto a la intimidad de los familiares y con la máxima celeridad en la tramitación de la documentación legal.

Octavio llegó al mundo de los óbitos de una forma casual. Anteriormente había trabajado de jefe de personal en una empresa de 300 trabajadores y se había formado en la Facultad de Derecho donde estudió hasta 3º. Distintos avatares de la vida le llevaron a dejar esta empresa y fundar, en el año 1981 con otro socio, la funeraria San Nicolás donde trabajaban 8 personas. Por distintas razones que ahora no vienen al caso, nuestro protagonista decidió dejar la dirección y gestión de esta sociedad y se dedicó a formarse realizando varios cursos de dirección de empresas.
Octavio Romera, propietario de la funeraria Amanecer El Pilar

En la época del alcalde Ramón Sáinz de Varanda, en Zaragoza, allá por los años 1979 hasta el 86 el mundo de las funerarias era casi un monopolio y había poco margen para nuevas iniciativas en este terreno. Así que todavía tendría que pasar por la experiencia de ser director de varias funerarias de la ciudad, siempre con la expectativa de crear su propia empresa como único socio y propietario.

El caso es que Octavio siempre ha tenido mentalidad de emprendedor y, después de muchos trámites y abundante papeleo, consiguió poner en marcha, en el año 2005 la funeraria "Amanecer El Pilar" fijando, inicialmente, su emplazamiento en la localidad de Zuera y, posteriormente con diversas oficinas de atención en Zaragoza, Utebo, Cariñena, etc donde se encuentra a disposición de sus clientes para facilitarles consultas, trámites, presupuestos, etc. Para ello dispone del teléfono permanente 976.330402. Afortunadamente, en la actualidad, el mercado mortuorio está ya liberalizado y las exigencias para montar una funeraria (al menos fuera de Zaragoza, ciudad) se han simplificado notablemente.

No me resisto a preguntarle sobre un montón de asuntos sobre los cuales siento gran curiosidad aunque lo hago con prudencia para no parecer un necrófilo. Por ejemplo, en el capítulo anécdotas, nuestro personaje me cuenta cómo le impresionó el apilamiento de ataúdes en una nave la primera vez que tuvo que acudir a encargar un pedido. Tanta fue la impresión que tuvo que salir apresuradamente al exterior a tomar aire.

Transcribo otras preguntas que le hago para reflejar con más precisión sus contestaciones:

¿Cómo ves la vida después de enfrentarte tantas veces a la cruda realidad de la muerte?
- Pues algo que me queda claro es que, los difuntos, tengan mucho o tengan poco, todos van al mismo sitio.

¿Quiénes son los proveedores de ataúdes?
- Tradicionalmente los mejores féretros han sido los de madera gallega y también los mediterráneos. Ahora, sin embargo, el mercado está copado -como en otros ámbitos- por los chinos.

¿Qué muertes te han impactado más?
- Los fallecimientos de niños o las muertes de jóvenes por accidente. También impresionan las personas que fallecen por sobredosis de drogas.

¿Cómo te planteas tu trabajo?
- Nuestro principal objetivo es hacerlo bien. Para nosotros es un orgullo y una obligación realizar adecuadamente el servicio. Por eso el trato es humano y personalizado y procuramos no marear a las familias encargándonos de todos los trámites y gestiones y acompañándolas en este trance tan amargo. Considero que estamos muy bien preparados psicológicamente  para comprender el dolor y la tristeza de los familiares que despiden a sus seres queridos.

Explícame algunas particularidades de vuestro trabajo.
- Pues, por ejemplo, que ahora ya no se suele vestir a los cadáveres. Los preparamos y acondicionamos para que sólo se vea el rostro y para que tengan el aspecto de dormidos. Gracias a las últimas técnicas de tanatopraxia, lo conseguimos en todos los casos. Para traslados de larga distancia hay que preparar más a fondo al fallecido.
¿Has observado cambios en el comportamiento actual de los familiares respecto a épocas pasadas?
- Pues, por ejemplo, que la gente prácticamente ya no llora. Creo que la sociedad actual de alguna manera nos está deshumanizando y haciendo más duros y materialistas. Y digo lo del materialismo porque no es inusual escuchar a los hijos o sobrinos del fallecido hablar de plazos fijos o del dinero en la cartilla del finado en el velatorio o, incluso en el funeral.
La indumentaria también ha cambiado. Ahora la gente viste de forma más variada, incluso, a veces, parece como si vistieran de fiesta.
Lo que pervive es que, como norma general, siempre se suele hablar bien del difunto. Ya se sabe el dicho de que tarde mucho la hora de las alabanzas...

... La entrevista seguiría y seguiría por algunas horas más, pero Octavio se tiene que marchar. En su expresión y en sus palabras adivino el perfil de alguien entregado a su oficio, pendiente del consuelo a los familiares y respetuoso con los que nos abandonan. Él ve la muerte como algo natural, consustancial con el hecho de vivir. No estaría de más que los que nos dedicamos a otros oficios, a otras profesiones, recordáramos de cuando en cuando la importancia de su función, la trascendencia de sus reflexiones. Cuanto más nos preparemos para el más allá mejor comprenderemos el sentido de estar aquí.