Conectando personas

Conectando personas, uniendo mundos

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Antonio del Río. Currículum, más fotos y enlaces a youtube

Tal como comentaba en la anterior entrada, aquí incluyo un breve currículum con parte del historial deportivo de Antonio, más fotos y varios enlaces con demostraciones de baile en Youtube.



Currículum general de judo y Artes marciales:

- Campeón regional representando a Soria durante los años 78-79-80-81-82 y 83 los cuatro últimos en categoría sénior
- 1979 cuarto campeonato de España junior
- 1981 Cuarto campeonato de España sénior
- 1980 y 83 Subcampeón de España universitario
- 1985 Campeón de España representando a la cuarta región Catalana
- 1985 Semifinalista en el XIV Campeonato mundial Riccione.Italia
- cinturón negro tercer dan de judo y maestro nacional
- Cinturón negro 1 er dan de taekwondo y arbitro regional
- Cinturón negro de lucha sambo y seleccionado en 1984 para el campeonato del mundo
- 2º grado ( equivalente a 2º dan ) y monitor de kick-boxing
Baile ( Antonio del rio y Gema Barrajón )
- Campeones regionales y destacados triunfos a nivel nacional.
- Bailarines oficiales de la Expo Zaragoza
- Numerosas conferencias, exhibiciones y talleres sobre baile deportivo por todo el territorio nacional
- Fundadores de la asociación de baile salón Slow Dancing
http://www.youtube.com/watch?v=MfspoqtCF3Q
http://www.youtube.com/watch?v=MVF-kwY4OdE
http://www.youtube.com/watch?v=N7IHydw4Yhw

Antonio del Río. Un hombre en continuo movimiento

No para. Necesita estar activo continuamente. Y si la actividad ofrece un punto de riesgo, mejor que mejor. En algo se tienen que notar sus más de 40 años dedicados a entrenar, mejorar técnicas y perfeccionar estilos.


Porque Antonio ha practicado casi todos los deportes con ese componente de riesgo: ala delta, escalada, espeleología, judo, taekwondo, piragüismo, lucha sambo, bicicleta de montaña y otros muchos más que seguro que me dejo. Y siempre, hasta ahora, los ha realizado con ese apasionamiento, tesón y fuerza de voluntad que tanto le caracteriza.


Claro, que para ser campeón regional de judo en sus distintas categorías y medalla de bronce en el Campeonato de España, uno tiene que ser muy firme en sus convicciones, constante en los entrenamientos y disponer de una férrea voluntad para mantener el tipo y no caer en las vanidades de la vida.

Hemos quedado hoy, domingo a las 12:30 y ya me estaba esperando en el parquecillo construido recientemente al lado de las ruinas del Convento de San Lázaro. Le he acompañado junto a su hijo pequeño hasta su domicilio y muy amigablemente hemos empezado a departir sobre sus aficiones e intereses así como su trayectoria pasada.

Dos fotos a dos de las muchas condecoraciones de Antonio: mejor deportista del año en la modalidad de judo (1985) y también mejor deportista soriano en este mismo año. Previsor, ya tenía preparada una fotocopia de su historial deportivo en el que aparece muy joven y con buena mata de pelo que todavía conserva para mi propia envidia.

También me ha facilitado un folleto en el que aparece bailando con su compañera Gema ya que ambos regentan la Asociación de Bailes de Salón Slow Dancing.
Con estos dos documentos en mi poder ya disponía de una mínima base para elaborar este artículo pero lo realmente sabroso ha sido el paseo que ambos nos hemos dado por la orilla del Ebro desde el Puente de Piedra hasta el de La Almozara.

Caminando tranquilamente he podido bucear a más profundidad en los orígenes de su afición por el deporte. Antonio recuerda que, ya de niño, disponía en su pueblo de un mini-gimnasio en la cochera. Allí se entregaba con tesón a practicar los golpes y movimientos que minuciosamente se describían en los libros de karate y judo que conseguía. No había entonces vídeos. Así trabajaba más la imaginación. Una facilidad natural para aprender esas técnicas unida a un diseño corporal muy apropiado para estos menesteres constituyeron la "fórmula magistral" que hicieron llegar a Antonio a lo más alto del mundo deportivo.

Enseguida se introdujo en la disciplina del judo y lo practicó con intensidad en su ciudad de origen: Soria. Luego se trasladó a Madrid a cursar estudios de INEF y allí siguió practicando y mejorando su técnica. Todo este trabajo desencadenó en el aluvión de trofeos y reconocimientos que incluyo en esta misma página. La lista de reconocimientos que han venido después es, también, interminable.

Como la práctica del judo tiene fecha de caducidad y del Río ya va entrando en años, siguiendo su estela de focalizar actividades y entregarse a fondo a las mismas, ya lleva unos años en los que ha dejado ese deporte para dedicarse en cuerpo y alma a los bailes de salón. Y como el resto de las modalidades a las que se ha dedicado, lo hace de maravilla. Tanto es así que en la Expo realizó múltiples exhibiciones y, actualmente, continúa con esa labor.

Nos conocemos desde hace cuatro años cuando yo llegué al Instituto Río Gállego. Desde el primer momento en que nos saludamos ha sido para mi un compañero solícito y afectuoso. Siempre animando a salir al monte, ir de escalada o a recorrer barrancos. El pirineo le tira un montón y siempre se pone en cabeza a la hora de organizar una salida y animar a la gente para que se apunte. Con sus alumnos, igualmente, los motiva y los entrena para que logren los objetivos planteados en la materia de Educación Física.

La charla durante el paseo ha sido sosegada pero intensa. ¡Tiene tantas cosas que contar! Una vida tan intensa da para muchas anécdotas y Antonio me ha contado varias de ellas que no tienen desperdicio.

Es sabido que el tiempo, en determinadas circunstancias se contrae. En este caso no ha sido por viajar cerca de la velocidad de la luz sino por lo animado de la conversación y la buena mañana de la que hemos disfrutado. El caso es que, sin darnos cuenta, ya se nos habían hecho las dos y cuarto y ambos debíamos partir a nuestras obligaciones.

Cuando he llegado a casa y me he enterado que teníamos paella para comer, el círculo del buen vivir se ha cerrado y de nuevo he tenido la sensación de haber aprovechado muy bien la mañana del domingo.

Emilio y su pasión por cantar

Cuando inicié este ciclo de "turismo de personas" tenía muy claro que quería entrevistar amigos o conocidos que "llevaran algo entre manos" y que esa afición la vivieran de verdad. No me costó dar con ellos. Somos muchos los que, además de nuestro trabajo habitual, reservamos un huequecito de nuestro tiempo para desarrollar aficiones, intereses y aptitudes que nos involucran totalmente.

Tal es el caso de E. Desde que lo conozco siempre me ha sorprendido la entrega y la pasión con la que se dedica a cantar en sus ratos libres. Si lo ves en su trabajo habitual (es informático) nadie diría que después de sus ocupaciones lidiando con complicados algoritmos y líneas de programación, en cuanto tiene un rato libre, se desvive por dedicarse en cuerpo y alma a la más variada selección de música melódica, coplas, boleros y últimamente también rock y otras canciones en inglés.

Dispone en su casa del equipo adecuado: aparato de karaoke, amplificador y una gran pantalla de televisión. También cuenta con una completísima colección de CD´s con lo más variado, selecto y granado del mundo de la canción. Es raro que se le escape alguna canción de moda actual o que lo fuera en su momento. Por lo que yo se, las tiene prácticamente todas.

De alguna manera, hoy domingo me he autoinvitado a su casa. Él ha accedido amablemente, como siempre, a mi propuesta de visita. Hemos quedado a las 12 de la mañana y hemos estado cantando hasta la una y media.

Hemos empezado primero con los títulos en ingles: canciones de los Beatles, de los Bee Gees o de Frank Sinatra. Con este último yo no me he atrevido, pero E. ha bordado varias de sus melodías, que por cierto son bastante complicadas.

Me ha explicado el triple efecto benéfico de esta afición cuando se canta en inglés: Aprendes pronunciación, entiendes el sentido de la canción y amplias vocabulario. Yo lo he intentado con Hey yude pero he comprobado que es más difícil cantarla que escucharla.

También me ha dado otros consejos para afinar con la práctica del karaoke: escuchar varias veces la canción que vas a interpretar, meterte en la historia que cuenta la canción, es decir, sentirla y, lo más importante, practicar, practicar y practicar.

Hemos cantado varias a dúo. Una de las que mejor nos ha salido ha sido Yolanda de Pablo Milanés. También hemos cosechado un gran éxito al interpretar "El gato que está triste y azul" de Roberto Carlos. Luego, ya metidos en harina, nos hemos atrevido con Joan Manuel Serrat (Mediterráneo) y "Nos dieron las 10" de Joaquín Sabina.

De vez en cuando cogía una oliva y bebía un poco de naranjada. Ya veo que cantar conlleva coger bien el tono y no forzar la garganta.

E. posee cualidades innatas para el canto. Cuenta con una voz potente y bien modulada y con buen oido para la música. Reconozco que, en mi caso, la buena voluntad intenta suplir mis limitaciones con los tonos altos.

No hemos hecho descanso alguno pero tampoco nos hemos cansado. Sólo la obligación de realizar varios encargos ha motivado que tuviéramos que parar a las 13:30. Eso sí, nos hemos emplazado para un viernes por la tarde en el que ambos iremos a un bar-karaoke con la finalidad de desplegar en el mismo nuestras mejores habilidades.

Cuando volvía para mi casa con la moto notaba cómo el diafragma lo tenía más distendido y cómo también me sentía de un excelente humor. Por algo será que el canto ha acompañado al ser humano en las celebraciones y festividades. Intuyo que algún complot alienador hace que nuestros jóvenes se presten más a escuchar canciones que a interpretarlas.

I.F. Un hombre de profundas convicciones

También en esta ocasión debo indicar sólo las iniciales de mi amigo, por respeto a su intimidad. No ha sido fácil dar con él y cuando lo he conseguido, vía telefónica él no ha tenido reparo en charlar conmigo amigablemente de los más diversos temas y, en principio hemos quedado hoy domingo a las 9:30 para continuar con nuestra conversación en mi pueblo: Uncastillo.

Pero como suele suceder en otras ocasiones, la salida de Zaragoza se ha demorado debido a que me acompañaba mi hija mayor que, a su vez, también se ha retrasado un poco. Todo ello ha derivado en un retraso mayor de lo esperado, con llegada a Uncastillo a las 10:10 de la mañana.

La primera visita ha sido para I. pero ya no se encontraba en casa. Se había ido a realizar sus tareas en la explotación ganadera que regenta desde hace bastante tiempo.

El caso es que ambos nos conocemos desde niños. Yo guardo muy buen recuerdo de mis frecuentes visitas a su casa a ver la televisión porque ellos fueron de los primeros en disponer del nuevo invento que poco a poco se fue generalizando en el pueblo. Allí seguía algunas series como "El fugitivo" y otra cuyo nombre no recuerdo muy bien pero que se llamaba algo así como "Los impostores". El sonsonete de la serie decía... "Seres extraños llegados de un planeta que se extingue. Destino: la tierra. Propósito: adueñarse de ella. David Pilsen los ha visto. Sabe que son ellos y que tienen forma humana. Ha de convencer a un mundo incrédulo...que la pesadilla ha comenzado".

Después coincidimos en el actual instituto "Virgen del Pilar" donde continuamos manteniendo nuestra buena relación. Luego él se fue a Cordoba a cursar estudios de ingeniería y ya cada uno de nosotros continuó su vida por distintos caminos.

Todavía trabajó un tiempo de ingeniero hasta que decidió dar un cambio radical a su devenir y decidió retornar al pueblo y volver al campo para desarrollar en profundidad su verdadera pasión: ser ganadero.

Y a este empeño ha dedicado su vida hasta la actualidad. Creo que debe tener un año menos que yo y me hubiera encantado compartir con él la mañana de este domingo. Preguntarle por las razones que le impulsaron a dar ese paso. Las que han hecho que se mantuviera en primera línea, trabajando sin descanso de sol a sol. Los motivos que le llevan a alejarse del mundanal ruido, a no necesitar el móvil, a no emplear internet...

Fruto de esa reflexión ha surgido otra más profunda que inquiere por el sentido y las razones por las que la mayoría nos apuntamos a las "ventajas" de la vida moderna y no valoramos con objetividad los múltiples inconvenientes de la misma.

Mi amigo I es un hombre de profundas convicciones. Solidario con los demás, justo y ecuánime en sus juicios. Sensible, afectuoso y cálido. No le importa dedicar el tiempo que sea necesario a charlar contigo siempre y cuando tú también muestres con honradez tus ideas y razonamientos. Últimamente no hace mucha vida social. Sólo él sabe los motivos profundos de su decisión. Se dedica en cuerpo y alma a su ganado y así es feliz.

Después de la obligada visita a mi padre y un paseo por el pueblo en compañía de mi hija, hemos intentado dar con él tratando de encontrar el corral donde tenía el ganado, por un camino a la altura de Layana. Hemos ido y venido con el coche y lo hemos embarrado bastante pues ayer había llovido; pero nada, no hemos conseguido hallarlo. Para otra crónica quedan pendientes sus dos libros preferidos, sus dos lugares ideales, sus dos restaurantes y muchas más cosas que sin lugar a dudas nos podría ofrecer porque como digo, su vida es, -está siendo- singular y diferenciada del resto de los mortales.

Juan Antonio Castaño. Un ex-minero todoterreno

Juan Antonio me conoció a mí allá por el año 2002 cuando pasé a la Asociación de Vecinos de La Jota a presentarles la academia Barandal que por aquel entonces iniciaba sus actividades. Y yo le conocí a él poco después de la presentación de la academia cuando vino a proponerme la realización de distintas actividades formativas al tiempo que inscribía a su hija en la escuela de inglés.

A raíz de aquellos encuentros se fueron desarrollando otros proyectos de tiempo libre, actividades extraescolares, senderismo con mayores, etc. Ambos hemos disfrutado de nuestra amistad, de tiempos de ocio y de largos paseos y conversaciones caminando o en bicicleta.

Hoy la mañana estaba soleada y hemos quedado a una hora prudencial por ser domingo: las 10. Le he propuesto darnos un paseo por la ribera derecha del Gállego y no he tenido que manejar muchos más argumentos pues Juan Antonio es de los que, por salir de casa, se apuntan (como yo) a un bombardeo.

Antes de iniciar el paseo me ha mostrado una pequeña parte de su producción artística -vertiente pintor- y hemos tomado unas fotos de los cuadros que me han parecido más originales y expresivos. Le he manifestado mi contrariedad por no contar con un fondo adecuado para fotografíar con más calidad y esmero su obra, pero Juan lo ha arreglado de un plumazo (como suele arreglar todo) sujetando los cuadros con un dedo y tomando prestado como fondo la pared.

Porque si por algo se destaca mi amigo es por su ingenio y la rapidez en la elaboración de respuestas a los problemas que plantea la vida. En línea con lo anterior, también es destacable su polifacetismo en lo personal y en lo artístico.

En un paralelismo con su vida pasada, hemos subido desde su garaje -bajo tierra- al nivel de la calle y hemos echado a andar, yo con paso vivo y él un poco más relajado.

Tengo que destacar su total disposición para contestar mis preguntas y el estilo ameno y divertido de sus explicaciones. Ambos hemos recordado por ese motivo a Revilla, el presidente de Cantabria que también se ufana de ser transparente en su vida privada y pública de cara a la gente.

Una pequeña parada en el parquecillo ubicado cerca de la desembocadura de los dos ríos: Ebro y Gállego nos ha servido para tomar unas fotos buscando un fondo y un encuadre que nos pareciera original y acto seguido nos hemos deslizado por un sendero entarimado hasta llegar al punto de confluencia de los dos ríos hermanos.

Mientras tanto Juan Antonio ha ido desplegando sus mejores dotes de cronista y, adelantándose al guión que yo, mentalmente, había preparado, me ha facilitado varios datos que estaban previstos para el final. Así, ha señalado el pantano de Cueva foradada en Oliete http://www.unizar.es/naturaragon/ficha.php?id=119) como uno de los lugares que más le gustan ya que allí se baña en muchas ocasiones con su hijo pequeño e incluso (me ha confesado) a veces nadan en sus aguas limpias y transparentes en pelota picada lo cual me parece que tiene que ser una delicia.

Como segundo plato, en el menú de lugares preferidos, me ha indicado Peñíscola. Allí tiene un apartamento y pasa algunas temporadas. Seguramente habrá influido en esta elección el contraste entre su primer oficio (minero), laborando en las entrañas de la tierra y la inmensidad del horizonte que ofrece el Mediterráneo así como su suave y agradable brisa.

En el apartado libros la elección ha sido la trilogía "La familia Cole", en cabezada por El médico, seguida de Chamán y finalizada con La doctora Cole y Los Pilares de la tierra junto con Un mundo sin fin. Así que de un plumazo (es su estilo) me ha soltado no dos, sino cinco libros.

De restaurantes ha seleccionado el restaurante-mesón Los Arcos, en Ariño y Casa Agustín en Albalate por aquello de tirar hacia la tierra.

Seguidamente, mientras caminábamos, ha ido desgranando su periplo vital señalando y deteniéndose con amenas explicaciones en las distintas etapas que -según su criterio- han marcado más su vida:

- Su estancia con los frailes de Reus (de los 12 a los casi 18 años)
- Su etapa de minero como especialista en prevención de accidentes
- El proceso por el que tuvo que acogerse a la jubilación anticipada como otros muchos compañeros, debido al ocaso de la minería en las cuencas mineras de Teruel.
- Su decisión de trasladarse a vivir con su familia a Zaragoza
- Las mil y una actividades que ha desarrollado en esta ciudad desde que se asentó en la misma
- Y otras muchas cosas más...

Su vida podría bien servir de argumento para una densa novela pero ahora no es el caso de detenernos demasiado en ello ya que quiero destacar su faceta de ARTISTA que es la que me parece más fascinante.

Tres son los ámbitos en los que Juan destaca especialmente: Como pintor, como poeta y como músico. Seguro que cuenta en su genoma con un abultado número de genes que le posibilitan el desarrollo de estas facetas porque no se puede explicar de otra manera la facilidad y el acierto con el que se mueve en las tres áreas. Él me ha confesado que en su familia paterna y materna han existido otros casos de músicos pero yo me he quedado con la duda de por dónde le viene la vertiente de pintor y la de poeta.

El caso es que muchas de sus pinturas son, para mi gusto, muy buenas y originales y que las poesías (puliendo, en su caso alguna de ellas) se podrían editar y publicar sin rebozo alguno. Pero Juan es modesto y siempre cree que podría hacerlo mejor.

Yo le insisto que de a conocer su obra aunque no me quiero pasar de insistencia para no ser pesado. En línea con el lema de la asociación, Juan Antonio tiene mucho que dar de sí mismo y ofrecerlo a los demás.

Hemos llegado al Parque de Oriente sobre las 12 de la mañana y todavía le ha quedado tiempo para ofrecerme una bolsa de almendras de su pueblo. Nos hemos despedido y yo he regresado doblemente contento: por la excelente mañana que hemos pasado y por el regalo de despedida que pienso degustar con tranquilidad.

La sabia aportación de Miguel Daza

Mi amigo José Luis, hombre inquieto y creativo, me ha pedido que le cuente dónde me encuentro a estas alturas de mi vida, cuál es mi visión de la existencia. Ahí van unas pinceladas por si le sirve para su proyecto.

Me considero nada más y nada menos que un ser humano, dormido como la gran mayoría, como enseñaba Gurdjieff, buscando cómo despertar, con grandes posibilidades internas y externas, no suficientemente desarrolladas hasta ahora, que sigue intentando comprender qué hace aquí en este planeta y que mientras tanto, como recomienda José Antonio Marina, procura adecentar el mundo a través de la acción social y de la cultura.
A estas alturas, después de muchas batallas, unas ganadas y otras perdidas, disfruto de un cierto desencanto al haber comprobado que en todos los ámbitos de la vida existe mucha mentira, que casi todo tiene truco, que existen pocas cosas auténticas, entre ellas la amistad, un bien escaso por otra parte, pues como decía mi padre “…de dinero y amistad, la mitad de la mitad”.

Mi filosofía de la vida se resume fundamentalmente en estos puntos:

1. Vivir despacio, para ser cada vez más consciente de todo lo que digo y de todo lo que hago. Peter Yang, maestro de Tai Chi decía siempre: “nunca prisa, corazón primero”.
2. Ser siempre positivo con un optimismo realista. Quiere decir que en la vida hay alegrías y penas, buenos y malos momentos, pero procurando sacar el mejor partido posible de cada situación.
3. Centrarme en el Ser más que en tener. Cada persona ya es completa, no le falta nada. Sólo necesita convencerse de ello.
4. Buscar el sentido de la vida. O vivir la vida con sentido. Para el psicólogo Antonio Blay consiste en descubrir la realidad que somos. Y estoy de acuerdo con él.
5. Todos los seres vivos y los seres inertes formamos una unidad, un mismo cuerpo, el universo, en el que todo está interrelacionado y yo lo puedo mejorar si me mejoro a mi mismo.

Libros interesantes para mí: ¡Basta! Cómo dejar de desear siempre algo más. John Naish. Edit. Temas de hoy.
Las 1000 preguntas más importantes que deberías hacerte. Alyss Thomas. Edit. Zenith..

Lugares que me impactaron: Monasterio de San Juan de la Peña y la Mezquita de Córdoba.

Miguel Daza. Una persona de vuelta de muchas cosas

Reconozco que la selección de amigos o conocidos a visitar en mi sección de "turismo de personas" ha sido, digamos, complicada. Cuando me puse a pensar quiénes eran los candidatos idóneos para concretar mi iniciativa, me di cuenta de varios aspectos:

- La mayoría pertenecían al mundo de la educación
- Todos eran hombres
- Los conozco por razones de mi profesión o por el pueblo
- Todos ellos, además de su trabajo habitual, llevan "algo entre manos"

La primera persona que me vino a la mente es M.D. Omito intencionalmente su nombre y apellido para salvaguardar su intimidad. Tampoco hemos hecho fotos a petición suya.

Conozco a M. desde que coincidimos allá por el año 1981 en el colegio público de Gallur. Desde el primer momento convergimos en muchos aspectos: nuestro interés por las relaciones interpersonales, la psicología, las filosofías alternativas... Él tuvo el detalle de acogerme en un piso que tenía alquilado en el pueblo y allí disfruté con sus conversaciones, sus magníficas ensaladas (M. es vegetariano) y sus múltiples iniciativas.

Ese contacto inicial se ha ido manteniendo a lo largo de los años con períodos más o menos largos en nuestros sucesivos encuentros pero siempre se ha conservado la amistad inicial.

No las tenía todas conmigo esta mañana cuando he querido contactar con M. Él vive en Utebo y además está ya jubilado. No he podido conseguir su teléfono en las Páginas Blancas y ya empezaba a darme por vencido. Se me ha ocurrido la idea de mirar en una agenda vieja en la que conservo teléfonos de amigos y conocidos de hace bastantes años y, mira por donde, he podido dar con el suyo.

También me ha acompañado la suerte porque justo cuando lo he llamado se disponía a partir en el tren desde Utebo hasta la estación de Miraflores en Zaragoza. Me ha comentado que hacía una visita a la estación en colaboración con la asociacion de vecinos de Utebo y que estaría en Zaragoza sobre las 10:35.

Ya me disponía a ir caminando a su encuentro cuando, como suele ser habitual, mi hija pequeña me ha pedido que la llevara con el coche a un trabajo que debía desarrollar este domingo. Esto ha motivado que yo me personara en la ya citada estación de Miraflores sobre las 11:20 de la mañana.

No me ha costado mucho encontrar la estación. Nunca había estado allí aunque la ubicaba correctamente detrás del pabellón Príncipe Felipe. Cuando he penetrado en el recinto no se veía ni un alma. La puerta de la entrada estaba deliberadamente abierta y un viento muy zaragozano se metía en cada uno de los rincones del edificio. De los miembros de la asociación de vecinos de Utebo, ni rastro.

He llamado a M. y me ha puesto al corriente de que ya no se encontraba en el edificio, que estaba en el bar Neptuno charlando con unas amigas. Hacia allí me he dirigido y enseguida los he encontrado. Rápidamente M. me ha puesto al corriente de los motivos de los cambios de planes.

Resulta que se le ocurrió la idea de realizar desde la asociación de vecinos de Utebo una visita mensual a distintos barrios de Zaragoza con la finalidad de conocer la ciudad y de estrechar lazos entre los asociados vecinos de los distintos barrios. Pero en esta primera visita sólo él y la secretaria de la Asociación de vecinos de San José han acudido a la cita con lo cual no se ha podido realizar el itinerario previsto.

Me he sentado con ellos en la terraza del bar Neptuno en la Plaza de Ángel Sanz Briz y hemos estado departiendo muy agradablemente. Sobretodo me han encantado las historias que nos ha contado la madre de C. (de la asociación de vecinos San José) pues ha recordado sus tiempos de niña cuando iba con su padre que era maquinista-fogonero de trenes de vapor, recorriendo muchos puntos de la geografía española. También me ha gustado mucho la iniciativa y capacidad de esfuerzo de C. y de sus logros académicos, personales y sociales. Sería prolijo repetir todos los temas que se han tratado en la conversación pero puedo decir que he disfrutado de lo lindo ya que hoy no me esperaba encontrar con un pasisaje humano tan interesante.

Cuando se han marchado madre e hija, he dedicado un tiempo a exponerle a M. mi proyecto del Periplo Aragonés y le he pedido que me escribiera unas líneas intentando plasmar su filosofía de vida y sus preocupaciones actuales. Se ha comprometido a hacerlo y enviármelo por correo. Cuando llegue lo adjuntaré a este comentario.

M. estaba un poco más apagado que de costumbre. Me ha hablado de su problema auditivo (necesita audífonos para escuchar las conversaciones), también de su preocupación por pequeños fallos de memoria que percibe últimamente y de que ya empieza a estar de vuelta de lo que fueron algunas de sus grandes pasiones como las religiones, la novela, la filosofía, etc.

Me ha contado que tiene la sensación de encontrarse al inicio de una nueva etapa aunque no sabe hacia dónde le va a conducir. De momento piensa continuar en la asociación de vecinos animando e impulsando la realización de actividades, charlas y conferencias. Yo también le he alentado para que continúe con esas actividades.

De estas y de otras muchas cuestiones nos hemos ido poniendo al corriente y, enseguida, se ha hecho la hora en la que él debía partir en el tren de vuelta a Utebo. Le he acompañado hasta la estación, ambos caminando a buen paso. Me he despedido de él al tiempo que le agradecía internamente la agradable jornada mañanera que me ha regalado.